{"id":8004,"date":"2012-08-14T01:03:05","date_gmt":"2012-08-14T05:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/?p=8004"},"modified":"2013-01-22T18:43:48","modified_gmt":"2013-01-22T21:43:48","slug":"30-historias-video-el-partido-con-atletico-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/14\/08\/2012\/30-historias-video-el-partido-con-atletico-nacional\/","title":{"rendered":"30 HISTORIAS: [+VIDEO] El partido con Atl\u00e9tico Nacional"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Pocas veces fui con m\u00e1s expectaci\u00f3n al estadio como ese d\u00eda. Un 29 de octubre de 2002, Wanderers se jugaba una de las chances m\u00e1s extraordinarias de su sufrida historia. El rival era uno de fuste, uno donde brill\u00f3 el gran Higuita, uno que ten\u00eda una Copa Libertadores a cuestas; en fin, un equipo acostumbrado a las grandes ligas. Sin embargo, nada me quitaba la ilusi\u00f3n de ver al equipo de mi vida dando un salto hist\u00f3rico a una semifinal internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de un comienzo apretado, el gol de Barrita elev\u00f3 las pulsaciones de todo el estadio a un nivel pocas veces visto anteriormente. Daba miedo, siquiera, pensar en ganar por m\u00e1s de un gol y evitar el dramatismo de los penales; pero el hambre de triunfo se apoder\u00f3 de cada hincha que era testigo de un Wanderers que, con el correr de los minutos, se dilu\u00eda en un mar de dudas, de temores, de fantasmas de derrotas y decepciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, nos alcanz\u00f3 para llegar a los penales. Est\u00e1bamos en casa, de modo que hab\u00eda una ventaja que, a priori, pod\u00eda ser decisiva. Cuando Varas ataj\u00f3 el sexto penal de Nacional la alegr\u00eda era casi incontenible. D\u00e9cadas de esquivos triunfos estaban a punto de esfumarse, hasta que el Villa, el \u00eddolo, triz\u00f3 la esperanza con un penal lanzado al medio y abajo; o sea, un caramelo para el arquero visitante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de eso, lo que m\u00e1s recuerdo es el momento en que Romay iba caminando a lanzar su penal. Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 toda mi espalda y opt\u00e9 por darle la espalda a la cancha, cerrar los ojos y ponerme a rogar al cielo que el argentino no se equivocara. Como muchos, no quer\u00eda ser la \u201cyeta\u201d (\u201cSi lo veo, sonamos\u201d, pens\u00e9) y mi signo para voltear la mirada ser\u00eda el estallido de la hinchada. Lamentablemente, nuevamente me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El temido \u201cohhhh\u201d (con tono de sorpresa y angustia) de todo el estadio me anunci\u00f3 lo peor: Emiliano hab\u00eda perdido el lanzamiento y solo pude verlo con la cabeza gacha y la camiseta sobre ella, sin poder creer lo que hab\u00eda pasado. Creo que pocas veces vi a alguien tan preso de la desaz\u00f3n como ese d\u00eda estaba Romay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto es historia conocida. Perdimos en cuartos de final y se rompi\u00f3 el pueril sue\u00f1o de ganar la Copa Sudamericana. No obstante, no es aquello con que quiero que termine esta historia..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, d\u00edas despu\u00e9s del partido segu\u00eda pensando en lo fatal que debe haberse sentido Romay despu\u00e9s del penal. Entonces, una tarde tom\u00e9 la gu\u00eda telef\u00f3nica de mi casa y busqu\u00e9 su apellido. Para mi suerte, estaba registrado (de hecho, era el \u00fanico Romay). Entonces, sin pensarlo mucho tom\u00e9 el tel\u00e9fono y lo llam\u00e9. \u00c9l mismo me contest\u00f3 y yo, sin pre\u00e1mbulo, le dije que era socio del club, que hab\u00eda ido al estadio y hab\u00eda sufrido tanto como \u00e9l el penal perdido. Luego le d\u00ed \u00e1nimos y le dije que se recuperara. \u00c9l fue muy amable, me agradeci\u00f3 la llamada (\u201cNo sabes cu\u00e1nto vale esto para m\u00ed\u201d, me dijo) y me reiter\u00f3 varias veces que se sent\u00eda responsable y muy mal por haber roto el sue\u00f1o caturro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de cuentas, lo que m\u00e1s termin\u00e9 recordando fue el peque\u00f1o consuelo que pude darle a un tipo que, m\u00e1s all\u00e1 de no haber brillado como se esperaba (de hecho era un verdadero crack a mi juicio), estaba honestamente triste. Es justamente ese sentimiento el que me hizo dejar a Romay en el recuerdo, como uno que lleg\u00f3 a sentir la camiseta verde en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"right\">Por <strong>Oscar Silva \u00c1lvarez<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"right\">\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"right\">\n<div class=\"video-shortcode\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" width=\"600\" height=\"360\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/embed\/\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas veces fui con m\u00e1s expectaci\u00f3n al estadio como ese d\u00eda. Un 29 de octubre de 2002, Wanderers se jugaba una de las chances m\u00e1s extraordinarias de su sufrida historia. 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