{"id":11382,"date":"2013-08-06T23:26:50","date_gmt":"2013-08-07T03:26:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/?p=11382"},"modified":"2013-08-07T15:31:25","modified_gmt":"2013-08-07T19:31:25","slug":"sw-biografia-anecdotica-los-albos-wanderinos-y-la-genesis-del-clasico-antiguo-con-deportivo-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/06\/08\/2013\/sw-biografia-anecdotica-los-albos-wanderinos-y-la-genesis-del-clasico-antiguo-con-deportivo-la-cruz\/","title":{"rendered":"\u201cSW, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica\u201d: Los albos wanderinos y la g\u00e9nesis del cl\u00e1sico antiguo con Deportivo La Cruz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los textos ac\u00e1 presentados corresponden al libro \u201cWanderers, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica de un Club\u201d publicado por Ediciones Stadium en 1952 y escrito por el ex dirigente Manuel D\u00edaz Omnes. Consta de 24 cap\u00edtulos y Eseaene.cl, en el mes del 121 aniversario, te entrega desde el domingo 4 y hasta el gran 15 de agosto dos de \u00e9stos en forma diaria y con ilustraciones para que puedas conocer lo que fue el primer esfuerzo por contar la historia de la instituci\u00f3n m\u00e1s hermosa del mundo.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">PRIMERA PARTE: DE LA CANCHA DE LOS L\u00daCUMOS&#8230;<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"text-decoration: underline;\">CAP\u00cdTULO V Y FINAL: ESTE ES EL CLUB DE MI HERMANO<\/span><\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_11383\" style=\"width: 315px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-11383\" class=\"size-full wp-image-11383 \" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/primer-uniforme.jpg\" width=\"305\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/primer-uniforme.jpg 305w, https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/primer-uniforme-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-11383\" class=\"wp-caption-text\">Arturo Acu\u00f1a luce el primer uniforme de Wanderers (foto: Viejos Tercios)<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda sus razones para saberse engre\u00eddo.<strong>\u00a0Sus pantalones abombillados de anchas listas grises y negras, conjuntamente con alargarle las piernas parec\u00eda que empinaban su\u00a0persona<\/strong>, coloc\u00e1ndola en un plano superior, sino de inteligencia, por lo menos de estatura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda afirmarse que sus dieciocho a\u00f1os no bien maduros, refund\u00edanse aquella tarde en un vest\u00f3n negro de seis botones y vueltas\u00a0diminutas, sobre las cuales destac\u00e1base la n\u00edvea blancura de un cuello de goma, que parec\u00eda amarrado al cogote por una corbata de\u00a0l\u00edneas obl\u00edcuas, azules y rojas, que ca\u00eda sobre el pecho como un detente de su elegancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras caminaba, con paso tardo, por la acera sur de la calle Serrano, <strong>sinti\u00f3 cierto deleite al contemplar en las vitrinas de los\u00a0almacenes \u00abEl Globo\u00bb el perfil de su personalidad, que parec\u00eda acentuarse bajo su sombrero de copa redonda y alzadas r\u00edgidas alas<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La vicepresidencia del club con que la muchachada le hab\u00eda distinguido, era ahora para Vicente Lobos\u00a0\u00a0la iniciaci\u00f3n de una nueva era en\u00a0su vida de muchacho trabajador y modesto<\/strong>; pues de otra manera no se explicaba aquel refinamiento de dandy y aquel aire protector que\u00a0empleaba para tratar hasta asuntos sin importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-Est\u00e1 bien, se\u00f1or presidente<\/strong>-, le hab\u00eda objetado aquella ma\u00f1ana a su amigo <strong>Gilberto Hidalgo<\/strong>, al conocer su opini\u00f3n sobre la marcha\u00a0del Club. &#8211;<strong>Pero estimo que sus ideas debe usted exponerlas en el consejo directivo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el cabro Hidalgo, el hombre ejecutivo de aquel grupo de muchachos en v\u00edas de organizaci\u00f3n, con una sonrisa ir\u00f3nica, le respondi\u00f3\u00a0a su flamante vice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-Entonces citaremos para esta tarde a reuni\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es por esto que ahora con paso mesurado, como contempl\u00e1ndose los zapatos de charol con ca\u00f1as de gamuza gris-perla y\u00a0abotonados sobre los tobillos, <strong>dirig\u00edase a la Plaza Echaurren,\u00a0rendez-vous\u00a0de la palomilla brava del puerto y amplia sala de sesiones del nuevo club deportivo<\/strong>, del cual Vicente Lobos hab\u00eda sido ungido vicepresidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo un farol a gas, en el frente mismo de los Grandes Almacenes \u00abEl Vapor\u00bb, aguardaba <strong>Isidoro Mart\u00ednez, el primer tesorero<\/strong>, mirando\u00a0de reojo las vitrinas, con ambas manos en los bolsillos del abrigo y el cuello de \u00e9ste subido hasta taparle la parte inferior del rostro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salud\u00f3 Lobos ceremoniosamente y consult\u00f3 de inmediato:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfHa llegado el resto del Directorio?<\/strong><br \/>\n<strong>-S\u00ed, ah\u00ed est\u00e1-<\/strong>, repuso indiferentemente Mart\u00ednez, mostrando con un gesto un numeroso grupo de curiosos que se estrechaban en torno\u00a0de un par de ciegos que, con voces lastimeras y al comp\u00e1s de una guitarra y un desvencijado viol\u00edn, cantaban en el centro de la plaza:<\/p>\n<p><strong>\u00abOh, flores que nac\u00e9is tristes<\/strong><br \/>\n<strong>bajo la yerba escondidas,<\/strong><br \/>\n<strong>por qu\u00e9 sois tan parecidas<\/strong><br \/>\n<strong>a otras flores que am\u00e9 yo\u2026\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pancho Avaria<\/strong> cruz\u00f3 la calzada y saludando amistosamente al reci\u00e9n llegado, inform\u00f3 tendi\u00e9ndole la diestra:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-S\u00f3lo faltabas t\u00fa, para abrir la sesi\u00f3n. Al frente est\u00e1 todo el directorio<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cieguitos hab\u00edan dejado de cantar y mientras enfundaban sus instrumentos, sus auditores ocasionales dispers\u00e1banse en todas direcciones, quedando junto a ellos s\u00f3lo un corrillo de\u00a0comadres, <strong>los nueve flamantes dirigentes del nuevo club deportivo que ten\u00eda su sala de reuniones en las amplitudes de la Plaza\u00a0Echaurren<\/strong> y dos hijos de Constantinopla que vend\u00edan al aire libre desde un par de medias borl\u00f3n, hasta una peineta para el mo\u00f1o, \u00abtodo a\u00a0cuarenta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Jos\u00e9 Murphy<\/strong> que a pesar de no haber sido elegido en el directorio, hac\u00eda las veces de director de equipo, inform\u00f3 a los concurrentes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-De acuerdo con lo conversado con el presidente del Club Nacional, del Cerro Artiller\u00eda, ma\u00f1ana jugaremos en \u00abEl Empedrado\u00bb un\u00a0match de football. El\u00a0\u00a0amigo Avaria, como capit\u00e1n, me dice que debemos formar con Eduardo Real, como\u00a0goal-keaper;\u00a0Pancho Avaria y\u00a0Gilberto Hidalgo, de\u00a0backs;\u00a0Romeo Real, Enrique Gonz\u00e1lez y Pedro Mujica, de\u00a0half-back;\u00a0Manuel \u00c1lvarez, de\u00a0wing\u00a0derecho, Eduardo\u00a0Pizarro, de\u00a0insider;\u00a0Arturo Acu\u00f1a, de\u00a0centro-foward;\u00a0Carlos Solar de\u00a0insider\u00a0izquierdo y Germ\u00e1n S\u00e1nchez, a su lado, de\u00a0wing<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que las diez personas presentes s\u00f3lo se inclu\u00eda a seis en el equipo y a pesar, tambi\u00e9n, de lo poco que hab\u00edan entendido la\u00a0clasificaci\u00f3n inglesa que daba Murphy a los jugadores, <strong>aceptaron gustosos su composici\u00f3n, con el bien entendido de que se entrara a la\u00a0cancha correctamente uniformados y no como aquellos descamisados que pichangueaban todos los domingos<\/strong>, luciendo m\u00e1s hilachas\u00a0que una penca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-Yo s\u00f3lo exijo correcci\u00f3n en los uniformes<\/strong>-, puso como condici\u00f3n Vicente Lobos, con el ejemplo visible de la pulcritud de su\u00a0indumentaria.<br \/>\n<strong>&#8211; Pierde cuidado, cabro<\/strong>, repuso <strong>Manuel \u00c1lvarez<\/strong>, que desde hacia quince d\u00edas no dorm\u00eda pensando en la hora en que deb\u00eda lucir el\u00a0uniforme de su club. Nosotros nos presentaremos m\u00e1s encachados que los gringos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando a la ma\u00f1ana siguiente -entre el Muelle Prat y las bodegas de los Ferrocarriles-, entraron once muchachos a la cancha,\u00a0<strong>luciendo pantalones negros de ajustadas piernas, cuyos bordes inferiores les rozaban las rodillas; anchos cinturones de cuero con\u00a0relucientes hebillas de n\u00edquel y cubiertos sus pechos henchidos de gozo por albas camisetas de manga corta, con ribetes negros y dos\u00a0iniciales enlazadas sobre el coraz\u00f3n<\/strong>, una sonrisa de triunfo dibuj\u00f3se en el rostro de sus inspiradores y el acicate de la curiosidad pinch\u00f3\u00a0las almas de los habit\u00faes a las jornadas matinales de la cancha \u00abEl Empedrado\u00bb.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 club es \u00e9ste?<\/strong>-, pregunt\u00e1banse mutuamente, pero no lograban darse una respuesta.<br \/>\n<strong>-\u00bfC\u00f3mo se llama este club?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y <strong>Santiago Murphy<\/strong>, un muchachito de quiz\u00e1s apenas unos seis a\u00f1os de edad, que obedec\u00eda al apodo de \u00abEl Crespito\u00bb, por lo\u00a0ensortijado de su cabellera, y que en aquellos momentos desempe\u00f1aba el papel de cuidador de las ropas de los jugadores con que se\u00a0demarcaba la anchura de los \u00abarcos\u00bb, fue el encargado de dar la respuesta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;<strong>Este es el club de mi hermano<\/strong>-, dijo solemnemente, con el orgullo propio del porte\u00f1o. <strong>-Se llama Santiago Wanderers. Y es mi club\u2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/clasico-la-cruz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11391\" alt=\"clasico la cruz\" src=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/clasico-la-cruz.jpg\" width=\"600\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/clasico-la-cruz.jpg 600w, https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/clasico-la-cruz-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><strong>En los primeros a\u00f1os de Santiago Wanderers y hasta bien entrado el siglo XX fue el Deportivo La Cruz (de camiseta amarilla con una banda negra) el m\u00e1s enconado rival caturro. En la imagen, de principio de la d\u00e9cada de 1910 aproximadamente, se observa en acci\u00f3n al portero caturro Roy Lester ante el mencionado adversario (foto: archivo SW).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>SEGUNDA PARTE: PARTI\u00d3 SANTIAGO WANDERERS&#8230;<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"text-decoration: underline;\"><strong> CAP\u00cdTULO VI: EL CAPIT\u00c1N FERN\u00c1NDEZ VIAL, UN CL\u00c1SICO Y UNA PONCHERA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siglo XX, cuando hizo su entrada por las canchas de f\u00fatbol chilenas, <strong>encontr\u00f3 a Santiago Wanderers algo crecidito, por no decir que usaba, de acuerdo con la \u00e9poca, pantalones a media pierna.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda inscrito su equipo superior en la <strong>National Football Association, organismo que presidia honorariamente el Capit\u00e1n de Nav\u00edo, don Arturo Fern\u00e1ndez Vial<\/strong>, hombre de agua por todos los lados \u2013la salada para navegar y la dulce para beber- enemigo irreconciliable del alcohol y entusiasta patrocinante de los deportes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santiago Wanderers, conjuntamente con los clubes <strong>Chile-Brasil, Liceo Wanderers, La Cruz, Cordillera, Liceo Rangers. Red Star, Liceo Star y London<\/strong>, disputaban un campeonato de jerarqu\u00eda y la competencia \u201cNational\u201d \u2013como se le llamaba- pas\u00f3 por l\u00f3gica a conquistar toda la afici\u00f3n del puerto, no s\u00f3lo por la calidad de los equipos que en ella actuaban, sino que porque el capit\u00e1n Fern\u00e1ndez Vial, como buen hombre de espada, llevaba todas sus cosas de \u201cfrente marr\u2026\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El equipo de \u201cLa Cruz\u201d que ya caminaba con pasos firmes sobre las canchas, se hab\u00eda convertido en el enemigo n\u00famero uno de las huestes wanderinas, pues ganaba partido tras partido, haci\u00e9ndole sombra a las aspiraciones del decano<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue as\u00ed como ambos clubes llegaron a disputar la final, la que se jug\u00f3 en la cancha de <strong>\u201cLos L\u00facumos\u201d<\/strong>, con un resultado l\u00f3gico, por la calidad de los contendores: <strong>empate a cero gol.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a este hecho, la directiva de la \u201cNational\u201d dispuso que el desempate se jugara en la<strong> cancha de \u201cCaleta Abarca\u201d<\/strong>, para que as\u00ed los crucianos hicieran de due\u00f1os de casa, ya que su sede social la ten\u00edan en Vi\u00f1a del Mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Congreg\u00f3 este partido a tal n\u00famero de aficionados, que el capit\u00e1n Fern\u00e1ndez Vial, dec\u00eda, a quien quisiera o\u00edrle, vuelto loco de gusto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;<strong>Esta es la forma de combatir el alcoholismo, vida al aire libre y pr\u00e1ctica de deportes.<br \/>\n<\/strong>Mente sana y cuerpo sano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a pesar del esfuerzo puesto por ambas escuadras <strong>ninguna pudo superarse, dando t\u00e9rmino a la brega con un nuevo empate, pero ahora a gol por lado.<\/strong> En\u00a0fin, algo se progresaba; ya no se terminaba sin abrir la cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin vencedores ni vencidos, hubo de repetirse el match, ahora en cancha neutral, y se eligi\u00f3 <strong>la de Valle Verde<\/strong>, en donde despu\u00e9s de muchos \u201cchutes\u201d al gol, <strong>se lleg\u00f3 a un nuevo resultado aritm\u00e9tico: cero al cuociente.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;<strong>Pero si los crucianos no nos pueden ganar<\/strong>, exclamaban los albos.<br \/>\n&#8211;<strong>Si nosotros somos superiores a los wanderinos<\/strong>, dec\u00edan los amarillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y blancos y canarios saltaban y quedaban donde mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se reuni\u00f3 entonces la directiva de la Association y despu\u00e9s de un debate de m\u00e1s de una hora, llevado a cabo en el local del <strong>\u201cCaf\u00e9 Pac\u00edfico\u201d de calle Esmeralda<\/strong>, se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el partido deb\u00eda repetirse, por cuarta vez, en la cancha original, o sea la de <strong>\u201cLos L\u00facumos\u201d y agregando un nuevo trofeo, adem\u00e1s de la \u201cCopa National\u201d, el que de acuerdo con el consejo de presidentes y capitanes, deb\u00eda consistir en una ponchera de plata, con bandeja y cuchar\u00f3n de llapa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El p\u00fablico, \u00e1vido por presenciar este match sin superaci\u00f3n, ascend\u00eda los cerros del puerto, con grandes disposiciones de alpinista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; <strong>Hoy se define el partido Wanderers-La Cruz.<\/strong><br \/>\n<strong> &#8211; \u00bfD\u00f3nde?<\/strong><br \/>\n<strong> &#8211; En Los L\u00facumos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hombres y ni\u00f1os, en verdaderas caravanas,<strong> se aglutinaban cerca de la Parroquia de La Matriz para ascender por el Cerro Carretas, camino obligado que llevaba a la cancha.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el capit\u00e1n Fern\u00e1ndez Vial, ante el \u00e9xito de su competencia, segu\u00eda repitiendo su estribillo, ahora borracho de entusiasmo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00a1Ven! Esta es la forma de apartar al pueblo de las cantinas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, l\u00f3gicamente, ten\u00eda raz\u00f3n. <strong>Los consecutivos empates de ambos rivales hab\u00edan entusiasmado en tal forma a la afici\u00f3n, que el partido llego a tornarse \u201ccl\u00e1sico\u201d, denominativo que perdur\u00f3 por muchos a\u00f1os y que a\u00fan recuerdan viejos tercios del deporte porte\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo en esta oportunidad tampoco hubo un vencedor y albos y amarillos abandonaron el field despu\u00e9s de un empate a dos goles por lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cCopa National\u201d, ahora con una ponchera de ap\u00e9ndice, segu\u00eda en el aire, con gran regocijo de la afici\u00f3n y gran nerviosismo de parte de los contrincantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pancho Avaria<\/strong>, el peque\u00f1o y gran capit\u00e1n, junto a <strong>Juan Leiva<\/strong>, que posteriormente alcanz\u00f3 fama nacional defendiendo el arco del <strong>Club Uni\u00f3n de Santiago<\/strong>, y a <strong>Gustavo Ducasse, Leblanc y L\u00fctjens<\/strong>, estudiaban t\u00e1cticas y estrategias, pero \u00a1ni agua! Ya ten\u00edan cuatro empates en el bolso y con muchas probabilidades de un quinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pero como quien porf\u00eda mucho alcanza, el cuadro wanderino \u2013a la quinta fue la vencida- obtuvo por fin un triunfo, superando a su porfiado rival por la cuenta de dos a uno.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lograda esta ambicionada victoria y con ella el t\u00edtulo de Campe\u00f3n de 1900, el capit\u00e1n de Wanderers, en un gesto ol\u00edmpico, cedi\u00f3 la copa a la Association<\/strong>, para que fuera disputada en una nueva competencia, actitud que no s\u00f3lo mereci\u00f3 el aplauso de la afici\u00f3n, sino que el reconocimiento de sus caballeros rivales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u2013oh, iron\u00eda del destino- el abstemio <strong>Capit\u00e1n de Nav\u00edo don Arturo Fern\u00e1ndez Vial<\/strong>, quiz\u00e1s s\u00ed con dolor en el alma, <strong>hizo entrega, en seguida, al equipo wanderino de la ponchera de plata, con bandeja y cuchar\u00f3n de agregados.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el triunfo de este primer cl\u00e1sico porte\u00f1o fue festejado por los albos del puerto, bebiendo a la salud del abstemio presidente de la National en la ponchera por este mismo entregada.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Este mi\u00e9rcoles por la noche publicaremos el cap\u00edtulo VII y VIII titulados \u201cUn triunfo de campanillas y dos jugadores m\u00e1s\u201d y \u00abSomos m\u00e1s fuertes que esta tragedia\u00bb, respectivamente.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los textos ac\u00e1 presentados corresponden al libro \u201cWanderers, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica de un Club\u201d publicado por Ediciones Stadium en 1952 y escrito por el ex dirigente Manuel D\u00edaz Omnes. 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