{"id":11296,"date":"2013-08-04T23:11:31","date_gmt":"2013-08-05T03:11:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/?p=11296"},"modified":"2013-08-06T21:29:57","modified_gmt":"2013-08-07T01:29:57","slug":"wanderers-biografia-anecdotica-la-necesidad-de-fundar-un-club-y-el-origen-del-nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/04\/08\/2013\/wanderers-biografia-anecdotica-la-necesidad-de-fundar-un-club-y-el-origen-del-nombre\/","title":{"rendered":"\u00abWanderers, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica\u00bb: La necesidad de fundar un club y el origen del nombre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Los textos ac\u00e1 presentados corresponden al libro \u00abWanderers, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica de un Club\u00bb publicado por Ediciones Stadium en 1952 y escrito por el ex dirigente Manuel D\u00edaz Omnes. Consta de 24 cap\u00edtulos y Eseaene.cl, en el mes del 121 aniversario, te entregar\u00e1 desde este domingo y hasta el gran 15 de agosto dos de \u00e9stos en forma diaria y con ilustraciones para que puedas conocer lo que fue el primer esfuerzo por contar la historia de la instituci\u00f3n m\u00e1s hermosa del mundo.\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11303\" alt=\"plaza aduana 1912\" src=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/plaza-aduana-1912.jpg\" width=\"600\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/plaza-aduana-1912.jpg 600w, https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/plaza-aduana-1912-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><em><strong>As\u00ed luc\u00eda la actual Plaza Aduana en 1912. En este lugar funcion\u00f3 la primera \u00abcancha\u00bb de Valpara\u00edso que fue denominada \u00abEl Empedrado\u00bb, donde los gringos empezaron con juegos de bal\u00f3n y fueron observados por los criollos, que a su vez, chuteaban en \u00abLos L\u00facumos\u00bb (foto: <a href=\"http:\/\/chiledel1900.blogspot.com\/2013\/07\/valparaiso-parte-3.html\" target=\"_blank\">chiledel1900.blogspot.com<\/a>).<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline; font-size: medium;\"><strong><br \/>\nCAP\u00cdTULO I: DEBEMOS FUNDAR UN CLUB<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Era una pl\u00e9yade juvenil que no alcanzaba a la veintena y de los cuales el menor frizaba apenas los tres lustros.<\/strong>\u00a0Pero eran ni\u00f1os-hombres con almas de gaviotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arrullados ayer, en sus cunas, por el murmullo acariciante de las olas y abiertas, ahora, sus pupilas a la ansiedad inmensa de los oc\u00e9anos sin horizontes, <strong>ten\u00edan sintetizados en sus retinas todos los atrevimientos de las cosas grandes y sus ansias de superaci\u00f3n y lejan\u00edas rasgaban, como un <a href=\"http:\/\/lema.rae.es\/drae\/?val=baupr%C3%A9s\" target=\"_blank\">baupr\u00e9s<\/a>, los cielos y las brumas hasta el otro lado del puerto.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre <a href=\"http:\/\/lema.rae.es\/drae\/?val=jarcia\" target=\"_blank\"><strong>jarcias<\/strong><\/a> y <a href=\"http:\/\/lema.rae.es\/drae\/?val=cabrestante\" target=\"_blank\"><strong>cabrestantes<\/strong><\/a> paseaban sus juveniles entusiasmos, todas las tardes, despu\u00e9s de un pesado d\u00eda de trabajos o de estudios; y contemplando los grandes trasatl\u00e1nticos con sus vientres pre\u00f1ados de mercanc\u00edas, <strong>so\u00f1aban, m\u00e1s de una vez, en aprisionar el mundo entre sus manos, como esos viejos <a href=\"http:\/\/lema.rae.es\/drae\/?val=gaviero\" target=\"_blank\">gavieros<\/a>, hediondos a tabaco, que ten\u00edan tatuados en sus pechos el rostro de una malaya o el perfil estilizado de una doncella argeliana<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Corr\u00eda el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1892\" target=\"_blank\">a\u00f1o 1892<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El puerto de Valpara\u00edso, entre el muelle Prat y los almacenes de la Aduana, no era otra cosa que un abirragado conjunto de razas y una Babel en donde la aventura se masticaba<\/strong>, como el tabaco, en un distinto jerigonza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hombres rubios y fornidos que a fuer de tanto navegar se mareaban en tierra firme: <strong>marineros asi\u00e1ticos de piernas enclenques y miradas aviesas, luc\u00edan sus nost\u00e1lgicas borracheras en los chibiritiles de la calle de los \u00c1lamos, junto a rotos macizos que del contrabando y las faenas del mar hab\u00eda hecho su religi\u00f3n o poniendo una pincelada de color en las tabernas de la calle Blanco<\/strong>, que con las cajas de m\u00fasica de sus viejas pianolas, trituraban las melod\u00edas de valses que hablaban de lejanas tierras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero dentro de este vivir precipitado y sin norte, hab\u00eda unos cuantos bichicumas que en vez de idiotizarse en las chinganas de la calle Maip\u00fa o en las cantinas del puerto, prefer\u00edan frecuentar \u2013de levita o chaquet\u2013, las filarm\u00f3nicas de la calle San Juan de Dios, bailando una cuadrilla con una hija de familia <strong>o distraerse, por las tardes, corriendo tras una bola de cuero y vestidos de corto como muchachos colegiales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La cancha \u201cEl Empedrado\u201d, frente al Muelle Fiscal, pas\u00f3 a ser el <em>rendez vous<\/em> de vagos, estudiantes y marineros.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cientos de pobres diablos que, d\u00eda a d\u00eda, <strong>rumiaban su hast\u00edo junto a los malecones, se entreten\u00edan, por los atardeceres, mirando a estos gringos locos que con agilidad felina corr\u00edan tras una pelota, dando cada brinco y pegando cada patada<\/strong> que hac\u00eda cerrar los ojos a m\u00e1s de un pusil\u00e1mine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juego del balompi\u00e9 ya se les hab\u00eda hecho familiar; conoc\u00edan sus reglas y penalidades, pero a nuestra pl\u00e9yade juvenil que no alcanzaban a la veintena, <strong>aquello de llamar <em>hans<\/em> a las manos y <em>corners<\/em> a las esquinas, se les hac\u00eda tan cuesta arriba como aprenderse el nombre cient\u00edfico de las cucarachas y de las pulgas<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no organizamos un team de football?<\/strong><\/em>-, propuso una tarde Romeo Leal, recalcando enf\u00e1ticamente las palabras inglesas<em id=\"__mceDel\"> -. <strong>Yo creo que podemos jugar casi igual a los gringos.<\/strong><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no lo faltaba raz\u00f3n al proponente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hac\u00eda algunos meses nuestro grupo juvenil no concurr\u00eda por las tardes a ver jugar a los brit\u00e1nicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La cancha de \u201cLos L\u00facumos\u201d, situada en la parte alta del Cerro Carretas, era ahora el punto de reuni\u00f3n de todos ellos. No bien dispon\u00edan de unas horas libres se congregaban, en gran n\u00famero, a practicar el balompi\u00e9<\/strong>; y lo hac\u00edan con tanto entusiasmo y derrochaban tantas energ\u00edas, que muchas veces los sorprend\u00eda la noche dando de patadas al bal\u00f3n o a las canillas de sus contrincantes.<em id=\"__mceDel\"><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">&#8211;<strong> Yo creo que el team lo tenemos formado<\/strong>-, <\/em>insinu\u00f3 Pancho Avaria, un muchacho paliducho que hac\u00eda de capit\u00e1n del conjunto.<em><strong> &#8211;<\/strong><\/em><em id=\"__mceDel\"><strong>Lo que a nosotros nos falta es dar un nombre a nuestro equipo o fundar un club, como otros que ya hay organizados<\/strong>.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la idea lanzada as\u00ed, de sopet\u00f3n, espont\u00e1neamente y sin trascendencia, qued\u00f3 grabada en los cerebros de todos ellos, como una necesidad imperiosa de dar formas reales a un deseo tantas veces sentido, pero nunca jam\u00e1s expresado.<em id=\"__mceDel\"><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em id=\"__mceDel\">&#8211;<strong> Claro; debemos fundar un club.<\/strong><br \/>\n&#8211;<strong> Debemos fundarlo\u2026<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y quiz\u00e1s si por primera vez aquel grupo de muchachos ilusos que no se arredraba ante la magnitud de cualquier empresa, crey\u00f3 sentirse cohibido ante la materializaci\u00f3n de un ideal que, por querer concretarlo muy a prisa, no pod\u00edan darle formas, limit\u00e1ndose a repetir, como un eco, las palabras de sus compa\u00f1eros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; <em><strong>S\u00ed, debemos fundar un club\u2026<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11297\" alt=\"faenas en el puerto 1897\" src=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/faenas-en-el-puerto-1897.jpg\" width=\"600\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/faenas-en-el-puerto-1897.jpg 600w, https:\/\/www.eseaene.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/faenas-en-el-puerto-1897-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><em><strong>Faenas en el puerto, a\u00f1o 1897. Por estos lugares transitaron los fundadores de Santiago Wanderers, quienes fueron unos muchachos que no sobrepasaban los 20 a\u00f1os de edad (foto: <a href=\"http:\/\/chiledel1900.blogspot.com\/2013\/07\/valparaiso-parte-3.html\" target=\"_blank\">chiledel1900.blogspot.com<\/a>).<\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline; font-size: medium;\"><strong><br \/>\nCAP\u00cdTULO II: LE LLAMAREMOS SANTIAGO WANDERERS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Muelle Prat que se adentraba en la rada quiz\u00e1s unos cien metros, formando en su terminal un vistoso abanico de escalaras empinadas y chalupas multicolores, <strong>ten\u00eda aquella tarde un aspecto desolado<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la tenue caricia de un sol invernal y junto a las amplias puertas de rejas de acero que permanec\u00edan abiertas a los marineros de todas las latitudes,<strong> un roto de blusa blanca masticaba su aburrimiento, junto a una olla de greda llena de huesillos cocidos y a un canasto colmado de mote dorado<\/strong>, en espera del parroquiano que quisiera comprarlos \u201cpa la calor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El blanco edificio de la Gobernaci\u00f3n Mar\u00edtima, aprisionado entre gruesas cadenas que a dos metros de sus frontispicios, ondulaban entre peque\u00f1os monolitos de concreto, daba sus espaldas a la Estaci\u00f3n del Puerto y miraba frente a frente al Pac\u00edfico, soslayando, con indiferencia, la vieja casona del Resguardo, que se agachaba humillada, blanquesina y sucia, frente al majestuoso Monumento de la Marina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Arturo Acu\u00f1a, un muchacho trigue\u00f1o, de espigada figura y con naciente bozo, paseaba aquella tarde de domingo, con un texto de trigonometr\u00eda bajo el brazo, sus inquietudes de estudiante junto al mar<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus diecisiete a\u00f1os vividos a hurtadillas, entre los cerros de Playa Ancha y Bar\u00f3n, le exig\u00edan m\u00e1s elasticidad a sus m\u00fasculos y, por ende, mayor radio de actividad.<strong> Deseaba conocer su Valpara\u00edso m\u00e1s all\u00e1 del Almendral, para que no le contaran cuentos<\/strong>, cuando se recibiera de marino \u2013estudiaba para ingeniero- y para que el Chico Avaria, que se las daba de periodista, no le afirmara con cierto \u00e9nfasis de que la Perla del Pac\u00edfico terminaba en la desembocadura del Aconcagua y nac\u00eda en Las Torpederas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por sobre los mal ensamblados tablones que serv\u00edan de base a los malecones y por cuyas ranuras ve\u00edase claramente el vaiv\u00e9n de las olas, avanz\u00f3 lentamente hacia el Muelle Fiscal, <strong>pasando junto a las letrinas p\u00fablicas que exhib\u00edan, con sus deterioros, a todos los navegantes que llegaban al puerto, la miseria edilicia del primer emporio de la Rep\u00fablica y bajo la mirada inquisidora de los \u201cbuitres\u201d<\/strong>, dign\u00edsimos pol\u00edcias del Resguardo que, bala en boca, cuidaban las entradas del puerto y los intereses de los contrabandistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Det\u00favose un momento; y acod\u00e1ndose en la barandilla del malec\u00f3n, se qued\u00f3 unos instantes con la mirada abstra\u00edda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los hermanos Aldua\u00edn que desde las puertas de la Pensi\u00f3n Roma, en Avenida Err\u00e1zuriz, le hab\u00edan divisado, cruzaron las v\u00edas f\u00e9rreas y se acercaron a sacarle de su ensimismamiento<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>&#8211; Hace rato, Chueco, que te busc\u00e1bamos.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> &#8211; Y yo tambi\u00e9n les esperaba.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y los tres amigos, satisfechos del encuentro, encaminaron sus pasos hacia la plaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>&#8211; \u00bfHas pensado<\/strong><\/em> \u2013consult\u00f3 Alberto-, <em><strong>sobre el nombre de nuestro club?<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>&#8211; Esta ma\u00f1ana convers\u00e9 con Ar\u00e9valo y Solar, sobre esto mismo<\/strong><\/em> \u2013repuso Acu\u00f1a-,<em><strong> y todos est\u00e1n de acuerdo de que debemos ponerle un nombre ingl\u00e9s.<\/strong><\/em><br \/>\n&#8211; <em><strong>Anoche<\/strong><\/em> \u2013agreg\u00f3 Alejandro-, <em><strong>cuando nos juntamos en la plaza la mayor\u00eda insinuaba el nombre de Wanderers.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>&#8211; El nombre es bonito<\/strong><\/em> \u2013sentenci\u00f3 doctoralmente Acu\u00f1a-. <em><strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Wanderers_Football_Club\" target=\"_blank\">Adem\u00e1s tengo entendido, en Inglaterra hay un club Wanderers de mucho prestigio<\/a>. Pero es el caso que aqu\u00ed tenemos un Valpara\u00edso Wanderers.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edan llegado a la Plaza Echaurren; y agreg\u00e1ndose al corro de amigos que planeaban entusiastamente la formaci\u00f3n del club, la discusi\u00f3n se hizo m\u00e1s animosa. Y a pesar del asentimiento un\u00e1nime que hab\u00eda entre todos ellos de que el club hab\u00eda que llamarle Wanderers, <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Valpara%C3%ADso_Wanderers_Football_Club\" target=\"_blank\">no sab\u00edan como franquear la barrera que les representaba ese &#8216;Valpara\u00edso Wanderers&#8217;<\/a>, formado por puros gringos, que por saber demasiado el significado de la palabra, no la sab\u00edan sentir, como ellos, en toda su magn\u00edfica significaci\u00f3n de aventuras.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando la decepci\u00f3n parec\u00eda ya embargarse en las almas de aquella pl\u00e9yade juvenil, <strong>el chico Benito Cruz, insinu\u00f3, displicentemente, sin intenci\u00f3n ni trascendencia, una frase que quiz\u00e1s no pens\u00f3 nunca que en la historia del deporte chileno iba a perdurar como una ense\u00f1a de decanato futbol\u00edstico<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; <em><strong>Pues si hay un Valpara\u00edso Wanderers, a nuestro club nosotros le ponemos Santiago Wanderers y santas pascuas. Adem\u00e1s nuestro club ser\u00e1 m\u00e1s nuestro porque llevar\u00e1 el nombre de nuestra capital<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y los ojos de aquel grupo de muchachos parec\u00edan iluminados, ante la soluci\u00f3n repentina que encontraba Benito a su problema, y una sonrisa de triunfo se retrat\u00f3 en todos los rostros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; <em><strong>Claro, nuestro club puede llamarse Santiago Wanderers<\/strong><\/em>.<br \/>\n&#8211; <em><strong>No, debe llamarse.<\/strong><\/em><br \/>\n&#8211; <em><strong>Pues le llamaremos Santiago Wanderers<\/strong><\/em>.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><strong>Este lunes publicaremos el cap\u00edtulo III y IV titulados \u00abHacia su organizaci\u00f3n\u00bb y \u00abSe abre la sesi\u00f3n\u00bb, respectivamente.<\/strong><br \/>\n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los textos ac\u00e1 presentados corresponden al libro \u00abWanderers, Biograf\u00eda Anecd\u00f3tica de un Club\u00bb publicado por Ediciones Stadium en 1952 y escrito por el ex dirigente Manuel D\u00edaz Omnes. 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